Por: María Alexandra Cardona P. Head of Business Development Colombia – Green Business certification Inc. – GBCI
América Latina se encuentra en una posición única y privilegiada para liderar un cambio significativo y radical hacia prácticas de construcción más sostenibles, responsables y resilientes. Esta región, rica en diversidad cultural y recursos naturales, debe conectar de manera efectiva los desafíos climáticos, económicos y sociales que enfrenta. La adopción de prácticas de construcción sostenibles no solo puede mitigar problemas ambientales, sino que también puede ofrecer beneficios económicos y sociales considerables, promoviendo un ciclo de desarrollo positivo y sostenible.
A lo largo del año 2025, trabajamos meticulosamente con diversas entidades importantes, como el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS) y y con organizaciones como los Consejos de Construcción Sostenible (GBC) en la región como el GBC de Chile, Guatemala, Argentina, Ecuador, Panamá, Perú y SuMe de México entre otras organizaciones relevantes en la región.
Estas colaboraciones han permitido construir una base sólida de conocimiento y acción, que no solo impacta a las comunidades locales, sino que también ofrece insights valiosos para otros países en América Latina. Los logros obtenidos en Colombia han demostrado ser un modelo replicable, ofreciendo lecciones y estrategias que pueden ser adaptadas y adoptadas por naciones en todo el continente, convirtiéndose en faros de sostenibilidad.
Durante el año 2025, también tuvimos la oportunidad de respaldar dos estudios de gran relevancia y dimensión. El primero se enfocó en la región en general, bajo el título “Más Valor, Mejor Desempeño“, y el segundo se centró específicamente en Colombia, denominado “Riesgos y Análisis de Doble Materialidad“. Estos estudios no solo son herramientas valiosas para quienes buscan comprender más profundamente el impacto de las prácticas sostenibles en el sector de la construcción, sino que también proporcionan datos y análisis fundamentales para orientar decisiones futuras y políticas públicas.
En uno de estos documentos detallados, se descubrió que el 72% de los proyectos informaron ahorros significativos en el consumo de energía y agua. Además, el 50% de las iniciativas experimentaron un aumento notable en la rentabilidad, gracias a operaciones más eficientes y responsables desde el punto de vista ambiental. Estos hallazgos no solo subrayan la rentabilidad económica de las estrategias sostenibles, sino que también demuestran el poder transformador de tales prácticas en el sector de la construcción y su potencial para contribuir a economías locales más robustas.
La capacidad de atraer inversores también se ha visto significativamente fortalecida. Los datos muestran que el 83% de los proyectos confirmaron que la certificación sostenible facilitó de manera notable las relaciones con clientes corporativos que operan bajo criterios ASG (Ambiental, Social y de Gobernanza). Ofrecer a los inversores una forma confiable de reducir riesgos financieros y no financieros es esencial para fortalecer la resiliencia organizacional y fomentar una economía más sostenible y estable.
Por otro lado, el 70% de los proyectos reportó mejoras considerables en la salud y el confort de los usuarios finales. Esto es una prueba clara de que las estrategias sostenibles y el uso de tecnologías avanzadas, como la calidad mejorada del aire y el confort térmico, pueden realmente fortalecer la competitividad del sector. La adopción de sistemas inteligentes y adaptativos no solo mejora la experiencia de los usuarios, sino que también establece un nuevo estándar de calidad para los espacios habitados, impulsando así la innovación continúa en el diseño y uso de edificaciones.
Colombia ha surgido como un referente destacado en el ámbito internacional, especialmente en lo que respecta a la implementación de metodologías de diseño, construcción, operación y tecnologías para mejorar la eficiencia y sostenibilidad en los edificios. Este logro ha sido coordinado de manera eficaz por el Green Business Certification Inc. (GBCI). Mi rol dentro del GBCI me ha permitido liderar de manera activa y decidida el desarrollo de negocios en esta área, contribuyendo a difundir y establecer prácticas sostenibles en todo el sector de la construcción.
El análisis de doble materialidad, cuidadosamente liderado por el CCCS, es fundamental para fortalecer estrategias de sostenibilidad en la industria de la construcción en Colombia. Este enfoque no solo aporta beneficios al contexto local, sino que también proporciona un marco que puede ser replicado de manera efectiva en toda América Latina. La evolución regulatoria es acelerada y, a través de normativas precisas, se están impulsando mejores prácticas de gobernanza corporativa, fomentando un cambio en el paradigma de responsabilidad empresarial.
Permite identificar y mitigar riesgos globales, como inflaciones persistentes y fenómenos meteorológicos extremos. La industria sigue siendo uno de los mayores consumidores de materias primas, destacando la urgencia de adoptar un modelo de economía circular. Hemos utilizado investigación primaria y secundaria para identificar impactos y tomar decisiones efectivas.
Se Identificaron nueve temas críticos: gestión de residuos, financiamiento verde y transición energética, fundamentales para mejorar la resiliencia del sector y guiar estrategias hacia un crecimiento sostenible. Estos hallazgos son relevantes más allá de Colombia, permitiendo mitigar riesgos y maximizar oportunidades en América Latina.
Proyectamos que para 2026 el 60% de los nuevos proyectos de construcción en América Latina se realicen bajo estándares sostenibles y verificables. Esta meta implica escalar nuestro impacto igualmente en edificaciones existentes y fortalecer nuestro enfoque como líderes de pensamiento e innovación en el segmento global de edificaciones. Es crucial renovar las ciudades para minimizar la generación de emisiones de carbono y preparar las edificaciones para eventos extremos, generados tanto por el cambio climático como por el hombre, que ya experimentamos en Latam. El éxito regional requiere políticas locales robustas para reducir emisiones de carbono, mejorar la resiliencia climática y fomentar capacidades tecnológicas y educativas. Adaptar el enfoque de doble materialidad a normativas de cada país y fomentar sinergias entre entidades públicas y privadas es imprescindible.
La experiencia acumulada por nuestra organización ofrece un camino prometedor para América Latina. Alinear esfuerzos es crucial para avanzar hacia un desarrollo sostenible compartido. Este impulso hacia la sostenibilidad enriquecerá nuestros entornos y comunidades, sentando un precedente para un cambio positivo y duradero. América Latina puede y debe ser pionera en un desarrollo más responsable, resiliente y equitativo.


