Representantes del sector financiero, asegurador, constructor, inversionista y multilateral se reunieron en Bogotá para avanzar en mecanismos que permitan gestionar mejor los riesgos, fortalecer la bancabilidad de los proyectos y ampliar la inversión sostenible en América Latina.
En el marco de la Semana de la Construcción Sostenible, el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible CCCS y BID Invest realizaron el Finance Day: Summit de Financiamiento para la Construcción Sostenible 2026, un encuentro regional orientado a conectar al sector financiero con desarrolladores, aseguradoras, inversionistas, banca multilateral, entidades públicas y actores estratégicos del entorno construido.
La jornada contó con la participación de aliados como GBCI, Finance in Motion y el proyecto GEF 7 de Eficiencia Energética para la Transición a Ciudades Carbono Neutrales, y planteó una pregunta central: ¿cómo movilizar más y mejor financiamiento hacia edificaciones, infraestructura y activos sostenibles, resilientes y competitivos en América Latina?
La sostenibilidad como una decisión financiera
Durante la instalación, Angélica Ospina, presidenta ejecutiva del CCCS, destacó que la construcción sostenible ya no puede entenderse únicamente desde el desempeño ambiental. Hoy está directamente relacionada con la gestión del riesgo, la rentabilidad, la competitividad, la resiliencia y el acceso a capital.
En este sentido, insistió en la necesidad de acercar los lenguajes del sector constructor, financiero y asegurador, para que los proyectos no solo sean técnicamente sostenibles, sino también estructurados, verificables y financiables.
Por su parte, Peter Templeton, presidente y CEO de USGBC y GBCI, señaló que el reto no consiste únicamente en financiar mejores proyectos, sino en crear las condiciones necesarias para que las edificaciones y comunidades de alto desempeño se conviertan en el estándar. También reconoció el liderazgo de Colombia en la integración de la construcción sostenible en sus políticas y en el impulso del financiamiento verde.
Camila Silva, gerente de Asistencia Técnica de Finance in Motion, resaltó el poder del capital para acelerar las transformaciones que necesitan las ciudades y la importancia de continuar construyendo puentes entre sostenibilidad, inversión e impacto.
La construcción está en el centro de la transición económica
La conferencia de apertura estuvo a cargo de Liliana Campos, directora de Proyecto y punto focal de edificación y vivienda sustentable de GIZ, quien explicó que en el entorno construido convergen agendas como la transición energética, la descarbonización, la economía circular, la biodiversidad, la generación de empleo, la salud y el bienestar.
Campos destacó que el sector no debe limitarse a desarrollar proyectos más eficientes, sino comprender su papel en la transformación económica de los países. También señaló que el financiamiento debe incorporarse desde las primeras etapas de diseño y estructuración, y no únicamente cuando el proyecto ya está avanzado.
Uno de sus principales mensajes fue que no existe una única solución financiera para todo el entorno construido: la vivienda de autoproducción, los proyectos residenciales, las edificaciones comerciales, los activos industriales y la infraestructura presentan riesgos, usuarios e instrumentos financieros diferentes.
La resiliencia entra en la evaluación financiera
El panel “Fortalecimiento de la resiliencia para la construcción sostenible y el papel del sector financiero” reunió a representantes de Bancolombia, Davivienda y Seguros Bolívar, Banco de Bogotá y Banco General de Panamá, bajo la moderación de Marcela Betancourt, de BID Invest.
La conversación evidenció que el riesgo climático dejó de ser un elemento secundario y se convirtió en una variable que determina qué tan viable, financiable, asegurable y durable es un activo.
Los panelistas coincidieron en que los proyectos deben demostrar viabilidad financiera, indicadores medibles, información técnica verificable, certificaciones reconocidas y análisis de riesgos físicos y de transición. Estos elementos pueden mejorar el perfil crediticio, facilitar el acceso a mejores condiciones de financiamiento y proteger el valor de los activos y el patrimonio de las familias.
El panel también destacó la articulación entre banca y seguros como un mecanismo fundamental para fortalecer la capacidad de recuperación de las viviendas, las comunidades y los territorios frente a eventos climáticos extremos.
De la conversación a la cocreación
Uno de los momentos centrales del Finance Day fue el desarrollo de once mesas de trabajo, organizadas alrededor de temas como vivienda sostenible, mejoramientos, infraestructura resiliente, materiales, proyectos públicos, innovación tecnológica, eficiencia energética, edificaciones comerciales, proyectos industriales y centros de distribución.
Estos espacios buscaron identificar barreras, oportunidades, necesidades de información, instrumentos y acciones concretas para fortalecer el financiamiento y el aseguramiento en distintos segmentos del entorno construido.
Taxonomías, certificaciones y datos para movilizar capital
Durante el panel sobre el potencial de las taxonomías verdes, se destacó que estas herramientas han permitido construir un lenguaje común entre desarrolladores, financiadores, inversionistas y certificadores.
Sin embargo, la conversación concluyó que la elegibilidad ambiental no garantiza por sí sola la bancabilidad. Para movilizar recursos se requiere complementar las taxonomías con certificaciones, sistemas de medición, reporte y verificación, análisis de riesgos y datos que demuestren el desempeño de los activos.
Las certificaciones fueron reconocidas como una herramienta para reducir las asimetrías de información, disminuir los costos de evaluación y entregar evidencia comparable a los bancos. Angélica Ospina agregó que el siguiente paso para el sector es trascender la certificación de proyectos individuales y consolidar la sostenibilidad como una estrategia corporativa que fortalezca el desempeño de las empresas y su relación con el sistema financiero.
Sostenibilidad, competitividad e inversión de impacto
La jornada también abordó la relación entre los asuntos ambientales, sociales y de gobernanza ASG, la competitividad y la transformación de los modelos de negocio.
El panel destacó que los desarrolladores ya no entregan únicamente edificaciones: crean activos urbanos y transforman territorios. Por ello, los proyectos deben demostrar no solo eficiencia ambiental, sino también impactos sociales, contribución territorial, transparencia y capacidad para gestionar riesgos a largo plazo.
Desde la perspectiva de la inversión de impacto, se resaltó que la sostenibilidad se vuelve verdaderamente estratégica cuando cambia la decisión del inversionista. Para lograrlo, los proyectos necesitan modelos financieros sólidos, impactos cuantificables, trazabilidad de los recursos y asistencia técnica que traduzca los atributos técnicos al lenguaje de la financiación internacional.
Siete compromisos para continuar la acción
Como resultado de las conversaciones y de los aportes construidos en las mesas de trabajo, se presentó la Declaración por el Financiamiento de la Construcción Sostenible, Resiliente y Regenerativa.
La declaración establece siete líneas estratégicas: fortalecer la gobernanza y el marco habilitante; mejorar la información, la transparencia y la medición del riesgo; impulsar instrumentos financieros, incentivos y mecanismos de aseguramiento; incorporar la sostenibilidad y la resiliencia en la valoración de los activos; fortalecer capacidades y generar confianza; promover una visión integral de la cadena de valor; y consolidar una agenda permanente de articulación, seguimiento y evaluación.
Los asistentes fueron invitados a respaldar digitalmente esta declaración como expresión de una voluntad colectiva de avanzar en las acciones propuestas y fortalecer el ecosistema de financiamiento y aseguramiento para la construcción sostenible en Colombia y América Latina.
El Finance Day cerró con un mensaje común: la sostenibilidad y la resiliencia deben convertirse en criterios centrales de las decisiones de diseño, inversión, financiamiento y aseguramiento, para construir ciudades más competitivas, inclusivas y preparadas para el futuro.



