Comunicaciones CCCS
El encuentro reunió en Bogotá y Barranquilla a gobiernos locales, banca multilateral y comercial, organizaciones técnicas y líderes del sector privado para intercambiar aprendizajes sobre planificación, resiliencia, medición del desempeño y financiación urbana.
En el marco de la Semana de la Construcción Sostenible 2026, el City-to-City Knowledge Exchange se desarrolló como un proceso de intercambio y cooperación en dos momentos. El primero tuvo lugar durante Construverde, en Bogotá, donde gobiernos locales nacionales e internacionales compartieron experiencias sobre planificación, resiliencia, medición del desempeño y financiación urbana. La agenda continuó posteriormente en Barranquilla, ciudad que recibió oficialmente su certificación LEED for Cities nivel Oro y presentó en territorio algunos de los resultados de su transformación urbana.
Este escenario liderado por el Consejo Colombiano de Construcción Sostenible CCCS, USGBC/GBCI, CAF Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe y la Alcaldía de Barranquilla, reunió a ciudades, entidades financieras, organizaciones técnicas, cooperación internacional y representantes del sector privado alrededor de los principales desafíos del desarrollo urbano sostenible.
Experiencias internacionales para fortalecer la acción local
La conversación comenzó con las experiencias de gobiernos locales de Columbia, Tampa, Fort Lauderdale y Gainesville, en Estados Unidos, y de Cancún, en México. Cada ciudad compartió aprendizajes sobre medición, articulación institucional, resiliencia y planificación de largo plazo.
Los representantes de las ciudades estadounidenses compartieron los aprendizajes obtenidos durante sus procesos de certificación LEED for Cities, especialmente en la recopilación de información, la coordinación entre dependencias y la identificación de fortalezas y brechas.
Tampa destacó la importancia de prepararse ante un rápido crecimiento urbano y los riesgos asociados a su ubicación costera. Fort Lauderdale explicó cómo la certificación permitió reconocer los avances de diferentes áreas de la administración y organizar información que se encontraba dispersa. Gainesville, por su parte, presentó la certificación como una herramienta de rendición de cuentas, articulación institucional y acceso a financiación.
Desde Cancún se resaltó la oportunidad de incorporar criterios de sostenibilidad y resiliencia durante la actualización de los instrumentos normativos y de planeación de una ciudad joven que ha experimentado un crecimiento acelerado.
Las experiencias coincidieron en que las ciudades no deben esperar a contar con información perfecta para iniciar sus procesos de medición. Establecer una línea base permite reconocer lo que ya se está haciendo, identificar vacíos y definir prioridades de mejora.
Barranquilla: crecer y proteger como una misma apuesta
La experiencia colombiana central estuvo a cargo de Barranquilla, representada por Diana Mantilla, secretaria de Planeación, y Diana Quintero, asesora de la Gerencia de Ciudad.
Barranquilla presentó un proceso de transformación construido durante cerca de 18 años, en el que la inversión social, el espacio público, la recuperación ambiental, la infraestructura y la competitividad se integraron en una visión de largo plazo.
La ciudad obtuvo en 2026 la certificación LEED for Cities nivel Oro, convirtiéndose en la primera ciudad de Colombia y la primera de América Latina con más de un millón de habitantes en alcanzar este reconocimiento.
Entre los principales resultados compartidos se destacó la recuperación de más de 380 parques, la disponibilidad de alrededor de 2,5 millones de metros cuadrados de espacio público y el crecimiento del indicador de espacio público efectivo, que pasó de menos de un metro cuadrado por habitante a aproximadamente cuatro metros cuadrados.
Además, se señaló que una proporción significativa de estas inversiones se ha concentrado en barrios de estratos 1 y 2, vinculando la sostenibilidad con la equidad y el acceso de las comunidades a espacios urbanos de calidad.
El Gran Malecón del Río fue presentado como uno de los proyectos emblemáticos de esta transformación. Sus 5,5 kilómetros reconectaron a Barranquilla con el río Magdalena, incorporaron zonas verdes, espacios culturales, recreativos y educativos, y promovieron actividades asociadas al turismo y la economía local.
La recuperación de la ciénaga de Mallorquín, mediante soluciones basadas en la naturaleza, permitió transformar un ecosistema anteriormente degradado en un espacio de conservación, turismo y encuentro con las comunidades. El proyecto incluye una playa urbana de cerca de 1,5 kilómetros y un entorno que alberga más de 170 especies de aves.
La experiencia se sintetizó en una frase incluida en la presentación oficial:
“No escogimos entre crecer y proteger: aprendimos a crecer mejor”.
Para Barranquilla, LEED for Cities permitió articular en un marco integral las políticas, programas, inversiones e iniciativas que la ciudad venía desarrollando en materia social, ambiental, urbana y económica. El proceso permitió medir de manera conjunta sus resultados, identificar oportunidades de mejora y consolidar una visión en la que la sostenibilidad no compite con el desarrollo, sino que contribuye a hacerlo más inteligente, equitativo y resiliente.
Una conversación entre ciudades colombianas
Más que reconocer los avances alcanzados, la certificación establece una hoja de ruta para los siguientes años. Las líneas base, los indicadores y las oportunidades identificadas permiten orientar nuevas decisiones, dar continuidad a las acciones de sostenibilidad y contribuir a que esta visión trascienda los periodos de gobierno y se consolide como un compromiso institucional de largo plazo.
Al intercambio se sumaron representantes de Bogotá D. C., Medellín, Santiago de Cali, Apartadó, Valledupar,Santa Rosa de Cabal y Cartagena, quienes compartieron sus perspectivas sobre mejoramiento habitacional, renovación urbana, biodiversidad, infraestructura, turismo sostenible y actualización de instrumentos de planeación.
Participaron Rodolfo Beltrán, director de Mejoramiento Habitacional de Bogotá; Emiro Valdés, gerente de la EDU de Medellín; Mauricio Mira, asesor del alcalde de Santiago de Cali; Adolfo Romero, alcalde de Apartadó; Laura Garrido, jefe de Planeación de Valledupar, Adrián Cardozo, secretario de Planeación de Santa Rosa de Cabal; y Gisella Román, gerente de CORVIVIENDA.
Para ciudades en crecimiento o en proceso de actualización de sus planes territoriales, el encuentro representó una oportunidad para conocer herramientas que permitan integrar desde etapas tempranas la acción climática, la resiliencia, la biodiversidad y la calidad de vida.
Del intercambio en Bogotá al reconocimiento en Barranquilla
La agenda del City-to-City continuó en Barranquilla, donde autoridades locales, representantes de USGBC/GBCI, del CCCS y actores del ecosistema urbano participaron en las actividades realizadas alrededor del reconocimiento de la ciudad con la certificación LEED for Cities nivel Oro.
Como parte de esta agenda, el 31 de julio en el marco de las visitas técnicas se realizó el conversatorio “Del reconocimiento a la acción: ¿Cómo desde el sector público y con el sector privado se acelera la transformación de ciudades sostenibles?”, un espacio orientado a analizar cómo la articulación entre gobiernos, empresas y organizaciones técnicas puede convertir los reconocimientos internacionales en acciones concretas para el territorio.

En el conversatorio participaron Ana María Aljure Reales, gerente de Ciudad de la Alcaldía de Barranquilla; Angélica Ospina, presidenta del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible; Peter Templeton, presidente de USGBC y GBCI; Diego Ospina, director ejecutivo nacional de Operaciones de Constructora Bolívar S.A. y María Alejandra Cardona, Líder nacional de Desarrollo de Negocios del GBCI en Colombia.
El diálogo permitió profundizar en el papel del liderazgo público, la experiencia técnica y la participación empresarial para dar continuidad a las estrategias de sostenibilidad, estructurar proyectos, movilizar recursos y ampliar el impacto de las iniciativas urbanas. La participación de Constructora Bolívar aportó la perspectiva del sector privado y evidenció su capacidad para acompañar y apalancar los procesos de transformación de las ciudades.
Este encuentro llevó al territorio la conversación iniciada en Bogotá y permitió conocer cómo las decisiones de planificación, inversión social, recuperación ambiental e infraestructura se han traducido en resultados concretos para Barranquilla y sus habitantes.
Medir para generar confianza y movilizar inversión
Uno de los principales mensajes del encuentro fue que la sostenibilidad urbana debe traducirse en información verificable, proyectos priorizados y resultados que puedan ser comunicados a la ciudadanía y al sector financiero.
LEED for Cities fue presentado como un marco que permite evaluar el desempeño integral de una ciudad en asuntos como energía, agua, movilidad, vivienda, acceso a la naturaleza, circularidad, salud pública, gobernanza y calidad de vida.
Más que un reconocimiento, la herramienta ayuda a establecer líneas base, identificar brechas, orientar inversiones, promover el trabajo entre dependencias y alinear los resultados con los planes estratégicos, climáticos y territoriales de cada gobierno local.
La conversación también evidenció que una ciudad preparada para atraer inversión necesita una visión estratégica de largo plazo, alianzas público-privadas, gobernanza transparente, datos confiables, resultados verificables y un portafolio de proyectos priorizado.
“Las ciudades sostenibles necesitan inversión y la inversión necesita confianza” fue una de las conclusiones de la jornada. Esa confianza se construye mediante información abierta y comparable, continuidad institucional y evidencia sobre el desempeño de los proyectos urbanos.
Un ecosistema articulado alrededor de las ciudades
El diálogo contó con la participación de Carolina Cortés, de CAF; Federico Suárez, de Bancolombia; Ángela Amado, de Davivienda; y Jorge Bedoya, del Banco de Bogotá.
También hicieron parte del espacio Hernando García, director del Instituto Humboldt; Andrés Santamaría, presidente de Asocapitales, y Juan Manuel Revuelta, CEO de Finnova, quienes aportaron perspectivas relacionadas con biodiversidad, innovación, gestión municipal y acceso a recursos para proyectos sostenibles.
La diversidad de actores reafirmó que la transformación urbana no depende exclusivamente de los gobiernos. Requiere la articulación entre ciudades, banca, sector privado, organizaciones científicas, cooperación internacional y ciudadanía.
El City to City Knowledge Exchange dejó abierta la oportunidad de continuar desarrollando mecanismos de cooperación y acompañamiento para ciudades de Colombia, América Latina y el Caribe, a través de redes de aprendizaje, asistencia técnica, medición del desempeño y conexión con fuentes de financiación,concluyendo que las ciudades sostenibles se construyen con liderazgo y visión de largo plazo, pero avanzan más rápido cuando pueden aprender unas de otras, demostrar sus resultados y trabajar de manera articulada con todo el ecosistema.



